HELL cuadro
Esta impactante obra explora audazmente el tema infernal con un enfoque moderno. Pintada en acrílico sobre lienzo, presenta una figura diabólica estilizada en rojo intenso, acentuada con negro y blanco, cuyos cuernos y cola puntiaguda refuerzan su carácter amenazante. El texto en mayúsculas que la rodea añade una dimensión narrativa e irónica, sumergiendo al espectador en un universo de fuego lleno de poder y travesura. Una reinterpretación contemporánea y provocadora de un tema clásico.
Obra original de la colección "Hecha de la piel del diabo". Pieza única pintada en 2025 por Kike Ibañez
La serie «Hecho de la piel del diablo» (18 cuadros) retrata niños traviesos con energía desbordante mediante personajes diabólicos, fuego y textos, en formato vertical. Surge de la obra El don final, inspirada en la infancia de Kike Ibáñez y en su abuelo ciclista, transformando la travesura en creatividad
Materiales: acrílico sobre lienzo, bastidor de madera
Dimensiones: 92 x 65 cm - grosor 15 mm
Opciones: pieza única
Descripción
Disponibilidad: VENDIDO
Transporte: envió par servicio paquetería con seguro a todo riesgo
La coleccion "Hecha de la piel del diablo": La frase «hecho de la piel del diablo» es una expresión que se utiliza para describir a un niño extremadamente inquieto o travieso. De forma lúdica, destaca la energía desbordante del niño o su facilidad para meterse en problemas, como si su comportamiento fuera “diabólico”.
HECHO DE LA PIEL DEL DIABLO es una serie de 18 cuadros (6+6+6)
y cada uno cumple estas reglas:
– Aparece un personaje disfrazado de diablo.
– Aparece un fuego o la idea de fuego.
– Aparece un texto.
– Siempre miden 65x92cm.
– Siempre verticales.
– La idea siempre nace de la intuición.
Esta serie surge de la última pintura realizada para la exposición bIZI.
La belleza de montar en bicicleta, en la que un diablo montado en bici se revela contra la idea de que un niño pueda ser malo.
Esa obra titulada El don final auna referencias y un proceso personal de Kike Ibáñez (Su abuelo materno fue un ciclista profesional pero también fue un ser terrible cuya sombra condicionó el legado familiar).
Cuando Kike era un niño y hacía travesuras o expresaba su enfado, se le decía que tenía el mismo carácter que el abuelo materno, incluso su abuela paterna se refería a él diciendo “Este niño está hecho de la piel del diablo”. Como hizo Hércules con la piel del León de Nemea, Kike “se viste” con la piel del diablo para incorporarla y convertirla en fuente de su espíritu creativo.
